miércoles, 20 de febrero de 2013

Carta al Goya proteston.



LOS GOYA GUERREROS.
Cuando la mitad de una gala dedicada al reconocimiento del cine se ocupa a la política y a los recortes, llama mucho la atención. Las intenciones no quedan tan claras. Se pone en manifiesto más que nunca la indecencia, la falta de moral de los artistas españoles, anclados por siempre jamás en la falsedad y propósitos hacia el engaño de quienes los contemplan, los espectadores. Nada más empezar la gala la presentadora Eva Hache se dirigió al ministro de cultura preguntándole muy atenta: ¿Que tal tu familia?- Entre risas añadió- “No es una amenaza”.
El PSOE acusó a TVE de manipulación al esconder el rostro del ministro de Cultura durante toda la ceremonia, no me extraña, solo con esta presentación dan ganas de esconderse, sobre todo si te paras a pensar en la salud de tu familia.
Eva Hache cuando se ponga en este plan debería pensar en no ponerse la tira de vestidos caros que usted llevaba en la gala, pues hay gente en sus casas que la ven y se sienten mal al no llegarle al fin de mes ni para vestir a sus hijos. Mira bonita, coges un saco y te pones a pasarlo para que aporten una pequeña donación por asistente a la gala, para los desahuciados de los que comentas, y entonces ninguno podríamos decir nada ante tu demagogia de baratillo, ante tu clase de “El padrino” para estar presentando unos premios que no gozan de prestigio suficiente en Europa, debido a los chabacanos que los presentan quizás.
Convertir la fiesta de los Goya en un mitin político es un acto provocativo al insultar a la otra ideología que no comulga con los recortes, e igualmente con la política de este gobierno pero que no son de izquierdas. Pero igualmente no se trata de bandos, como los tratan aquí. Hay espectadores para todos los gustos, recordemos que al cine van los de una ideología o de la otra, no va puesto en la entrada, por tanto, la industria cinematográfica debe respetar unas ideas que no van a la sala. Hay que respetar a las personas que pagan y cumplen con su parte de disfrutar de esa película sin que los tengan que encabronar porque no son de ideologías de izquierdas. ¿Es que el espectador debe de pensar como el actor? La democracia ha pensado en vosotros en el derecho a manifestación, desde el gremio de trabajo al que pertenece. Tenéis vuestro sitio para hacerlo, pero confundir el momento es juego sucio.
Los recortes que anuncia Candela Peña y que le afectan en un paro de tres años, raya al ridículo al querer hacer solo responsable al partido en el gobierno. ¿Porque no te dieron trabajo los dos primeros años con Zapatero? ¿Porque no los denunciantes antes estando en Cataluña el PSC y en Madrid el PSOE? Pues llevabas tres años en el paro. Te recuerdo Candela Peña que ya se le recorta al cine con el ministerio de cultura socialista. En los ocho años de mandato socialista, en la gala de Los Goya solo se hablaba de cine, para entonces ya había más de cuatro millones de parados en este país, pero entonces no pasaba nada, todo estaba bien. Para recortes, como para política, el hacha de guerra estaba guardado cuando gobierna un partido de izquierdas y la pipa de la paz mejor que estuviese encendida y para todos, no eran momentos de reivindicar nada, por muy mal que se encontrara ya la cosa.
Pero encima la academia del cine esta dirigida por la ineptitud y la incompetencia de sus funciones, al final, el lío de los sobres dejó en segundo plano al Sahara de los Barden. Su tono ácido y mordaz, su aluvión repetitivo de criticas al gobierno, el aplauso rabioso de la mama de la saga Barden, después de que su hijo se dejara a si mismo en evidencia, reclamando esos hospitales que no hay en el Sahara, esas escuelas que sufren restricciones en España y algunas se cierran, y que en el Sahara no se pueden cerrar pues no tienen.
La Sñra Barden lleva una pegatina en la solapa a favor de la sanidad pública, se le cae una lágrima cuando escucha a su hijo comentar de la falta de hospitales en el Sahara, para que nazcan bien los niños, y luego su nieto, el hijo de este que habla y habla levantando el Goya a emoción pelada, se le alquila una planta entera de un lujoso y privado hospital de EE.UU en atención y cuidados para su nacimiento, como pocos bebes encontraran al nacer tantas atenciones para el solo. Mira Barden y compañía, con el imperio que habéis hecho en la etapa socialista, con lo que os ha ayudado la izquierda en promocionaros y llegar tan lejos en fama y fortuna en la vida, os juntáis en familia y abrís un hospital en el Sahara, con hermanos, tíos y primos que viven de esta industria, no solo el actor, ponéis un fondo común y ala, a ayudar al Sahara. De paso, podemos llevar a Penélope Cruz a ese hospital del Sahara para su próximo estado de buena esperanza, en lugar de la clínica de lujo para dar a luz a esa criatura que es igual en derechos a un niño a punto de nacer en el Sahara y que no tiene hospital para nacer, sobre todo según vuestra ideología, ya que las derechas en esto no se fijarán nunca, porque son menos humanos que vosotros claro que si, pero al final hacen lo mismo.
Al señor Barden hay que recordarle que vive en Miami, donde parte de tu servicio, el que te sirve ¿sabes?, pues parte de el está formado por exiliados políticos cubanos sin posibilidad de volver a casa, no como tu que si que apoyas al comunismo de Fidel Castro. Luego por ironías del destino, Cuba ganó el premio a la mejor película latinoamericana, y mira por donde las criaturas al recogerlo reivindicaron su derecho ha poder hacer más y mejor cine, con más libertad, ya que sin apenas medios llegan al mundo con buen cine, con su esfuerzo consiguen premios, sin miramientos del estado y sin donde poder agarrarse los productores de este país, estos si que no saben de subvenciones como aquí y con la boca bien cerrada, anda que se les iba a ocurrir a los cubanos hacer una gala política como aquí, y con el comunismo en una democracia camuflada como tienen.
A la señora Maribel Verdú habría que decirle ante este gran y honorable apoyo a los desahucios que dos años antes estaba ella haciendo campaña y vendiendo su imagen con el Corte Ingles, un claro exponente al capitalismo patrio, con cierta entidad bancaria, anunciando precisamente hipotecas, hablándoles de gastar dinero sin freno, justo a aquellos que hoy no pueden desgraciadamente hacer frente a los pagos y que pierden sus casas al verse atraídos en su día ante su magnifica interpretación de tales hipotecas.
De paso a parte de reivindicar y pedir tanto al estado, los Barden, los Banderas, Jordi Moya, Paz Vega, directores, productores, tan de izquierdas, quejándose tanto por los más desfavorecidos, es curioso que todos vivan fuera del país, con buenas casas en España, para el veraneo, con bienes de alto nivel en nuestro país, pero viviendo en Norte America la mayoría, sin pagar impuestos aquí pues su residencia no esta aquí. Lo mismo os dotáis a vosotros mismos a tener más prestigio en vuestras llamadas a los otros, dando ejemplo no solo con el verbo y la palabra, contribuyendo con parte de los bienes que os ganáis con el sudor de la frente, para que el mundo sea mejor para todos.
El día que paguéis más impuestos en España, las bases imponibles serán más amplias, las recaudaciones podrán corregir el déficit público, que luego solo nos acordamos de Barcenas y su dinero en Suiza. Cuando más de uno de estos lo tiene igual, o en Andorra, Gibraltar, etc, etc... Cuando todos pagasen sus impuestos, y sobre todos los que más exigen y luego no ayudan nada, como estos actores millonarios, que son los que recogen premios y solo piden a los gobiernos a los que no aportan nada. Ese día, se podría exigir al ejecutivo sin caer en la demagogia teatral del artisteo barato de este país, ayudando al resto de los ciudadanos que tan mal lo están pasando, para que bajaran los impuestos y muchas cosas más que tienen en la más calamitosa de las miserias a muchas familias, que además del Sahara, lo están pasando tan mal en España.
Habría que recordar que en Francia con un gobierno socialdemócrata hay un ejemplo en Depardieu. Nuestros artistas no se van a Rusia como este señor. No ellos van a un país que criticaban con el “no a la guerra” y si que apoyan con sus impuestos en su política internacional, viviendo allí y antes de que llegaran los demócratas con Obama.
Si queremos hacer país, con moral decente, haciendo política en una gala del cine, habrá que ser consecuente y responsable con sus actos, dando ejemplo y siendo ejemplar. Porque no lo sean los políticos no han de serlo igualmente los actores de cine. Si es así, entonces se quedan a la misma altura de indecencia que Barcenas, o cualquier político al que achacar que se aprovecha del bien del ciudadano en un estado de derecho y de plena democracia. No solo cansan a la sociedad estos políticos, con el coro del ministro Montoro y sus gracietas, pues hay coros para rato y no son del gremio de la política, sino de las artes cinematográficas que nos representan en el mundo. Me preguntaría cuantas subvenciones se siguen dando en crisis al cine. ¿Son los artistas que trabajan los que viven de los impuestos de los demás? Montoro no sabe quien tributa en este país, y con ello se echa estiércol a su propio traserillo. Más si cabe cuando Esperanza Aguirre dio una ayuda de casi el 100% a la película Sangre de Mayo, por no comentar más proyectos del séptimo arte que si que subvencionó el PP. ¿De eso no habla el director de la academia del cine? ¿No interesa verdad?

jueves, 14 de febrero de 2013

De amor y sueño en el Hafa Café



Bueno un día señalado para los amantes, de todo tipo, de todas las clases, quizás también podría serlo cualquier amor, pasional o sin pasión, amor de compra venta, cariño tras el afecto de la avaricia, querer por afición, arte oriental perfeccionado por la maestra de los sentidos. Natalia siempre tan espabilada, impulsada desde su interior por anhelos de incertidumbre los cuales no la dejaban quieta en ningún segundo. La sospecha inquieta, al acecho del reflejo de la adolescencia, acechando desde el silencio, llegando sin aviso, súbita e inesperada como un eclipse. Evasión de los presentimientos, tinieblas activas del subconsciente más receptivo sin ningún otro consciente donde poder apoyarse. Un bichito caprichoso, queriendo siempre saberlo todo, abuelo esto, abuelita lo otro. Aún recuerda las noches de porche, el césped húmedo, las galletitas de la sorpresa, desde aquel chalet a horillas del “Mar del Plata”:
-¿Abuelo por que brillan las estrellas? ¿Puedo coger una con mis manos?
- ¿Porque no Natalia? Agárrala con la mente, cierra los ojos, siente como entra la luz del sol tras el cristal y se queda atrapada en el salón. Sujétala Natalia, como una fruta escarchada en un amanecer del Mar del Plata en pleno invierno.
- ¿Abuelito, las estrellas son únicas, son como las personas, diferentes entre ellas?
- Son iguales desde la lejanía, dispares y distintas si las utilizas en los sueños, según para lo que las utilices en ellos. Porque las estrellas pueden ser fugases, pero nosotros dos seremos al lado de la abuelita eternos, desde el recuerdo no habrá distancias. Las estrellas son piedras de rosetas ardorosas y crepitantes. Nosotros somos polvo de estrellas, la luz que se filtra por entre las nubes su envoltura, nuestras esperanzas la cubierta impermeable bajo la lluvia, tus lagrimas los cantos de sirenas deletreados entre los surcos de tierra en pizarra viva.
Natalia a sus once años ya cumplidos miraba sin descanso esos luceros dejando correr su imaginación, al azar el destino, desde la imaginación estructurada, efecto a su pasión por la lectura. Eso le provocaba escapes de conciencia, entradas gratuitas a mundos imaginarios, con artistas estelares, príncipes de leyenda.
Recostada en el prado, en noche de abril, Natalia imaginaba de forma distinta las siluetas de varios cometas junto al amigo de siempre. Su abuelo, con ella nada severo, auque fuera un policía serio y disciplinado con toda una carrera de fama en irritable cascarrabias. El silencio la ayudo a llegar a la ensoñación de nuevas esperanzas, ilusiones creadas entre notas musicales de fondo, un hilillo anclado en alucinaciones propias de la edad, en los comienzos de los ochenta: “La luna sobre Tánger, velaba la noche de Ala cuando nos encontramos en el cavaré del Chellar. Cruzamos las miradas, te dije /Salam alekom/ pero el recepcionista nos dijo /At this moment no room/”. La magia de Aute se vio interrumpida por sonidos de sirena a lo lejos, “mientras unos policías perseguían a Alí Baba”. No muchos años después alguien te recordó “desnuda, bajo el cielo protector, tomando té, adormecida sobre tu chador”. Fue cuando te amaron por primera vez “en las terrazas del Hafa Café”. “Subimos monte arriba, por sendas de flores de azahar”, un príncipe en la colina, miraba a lo lejos el mar”. Te recordaron siempre, “desnuda bajo el cielo protector”, adormecida bajo el calor, entumecida al despertar, letargo al encuentro del primer amor, desde las terrazas de su corazón. Todo inundado por un “aroma de cuero a la menta con hasch”. Era tú príncipe desde ese rincón del café, por la ventana se filtraba el azul del mar como sus ojos, te observaba fijamente, sin pestañear, “se acerco a la mesa con ojos de vil seductor”, te cautivó, sonido de su voz, a mil llamadas distintas, golpeo firme sobre tus sentidos, atractivo hechicero escondido y tapado entre sombras de noche estrellada, al acecho del tesoro de tu inocencia.
Esos son los sueños de una diosa, de una niñita que luego sería por dentro de lo más hermosa. Natalia escribiría estos sueños un poco más tarde, despiertos y desarrollados todos los sentidos, en su diario de doce años, para mantenerlos por siempre en su recuerdo, para que no se le escapasen, al igual que se habla en la oscuridad al que uno ama, pero invisible, perdido en el tiempo. Como cuando las palabras del amor han sido retenidas demasiado tiempo, arrancadas se derraman una a una por el suelo, hacia la insidia y la hiel más dolorosa, quieta y fija, que se aloja solo en su frágil memoria. El adiós invisible, del príncipe amado, del único y verdadero amor que más tarde llego y marco para siempre la vida de otro, impregnado al suyo, único, indivisible a su persona, dos son uno, como aroma de marca cara, esencia de lo inasequible, encantos reservados al poder impagable para muchos. Martina Valentino fue su nuevo signo, lema de guerra, distintivo de la fama, masajes sin nombres, palabras de amante, fuego del cuerpo, brazas fuertes sin calor en el interior más profundo. Ya no había noches con estrellas. Las noches eran oscuras, y los astros fueron separados de las sombras, el crepúsculo fue arrancado al ocaso, la decadencia se esfumaba entre mentiras formuladas para si misma. Al final convirtió a muchos como sus carceleros de sus sentidos. Entre la flor de la ira, de nuestros propios sentimientos, paso drástica, al rotundo egoísmo de los pecados, llevados sin razón por el simbolismo de lo que realmente alguna vez amamos. Pero el tiempo cambia, los amores navegan hacia la brisa del Mar del Plata, perdiéndose hacia el infinito de la que una vez fue nuestra inocencia, la inocencia de la que fue presa un día, Natalia, hoy Martina Valentino.

miércoles, 13 de febrero de 2013

Desde el reflejo de tu cara



Ya es tarde para olvidar tu rostro, después de tantos años, el viento vuelve a traer las ilusiones que se llevo sin permiso, la espera no sirve para nada, solo los sentimientos del deseo los llevan hacia la resaca de la que mueren las olas, mi mar es el océano que nunca llegué a ver, el querer tener a un ángel como tu entre mis brazos, el de compartir un mañana entre tus risas absurdas de niña bien.
Ayer observaba del reflejo de tu cara, del brillo de tus ojos la energía y la fuerza que se desprende de tu energía, la fuerza de tu lucha, la pasión en cada uno de tus actos.
Era frío. Había algo de hielo en nuestro encuentro.  No se disipó nunca por tu parte, porque no es igual la energía y la forma de implicarte en cada uno de los actos que pones en tu rutina que la ambigüedad artificial que va automatizada al hecho de realizarlos en la coctelera agitada, de la mezcla de tus propios sentimientos.
Llegue por unos momentos a un cielo de ultratumba. A un estado de ancestros.  A un éxtasis de locura, pero acompañado de unas gotas de lujuria. La fuerza de tu carne se empequeñecía, perdía su fuerza, mientras mi cuerpo se encendía al explosionar con el éxtasis, como se van renovando las fuerzas, con tus actos sexuales, se renueva la tierra mojada, con su perfume húmedo, con su luz fuerte y nítida, escarcha de un amanecer de diciembre.
Hacer sexo es como jugar a vampiros, arrancar a mordiscos nuestras bocas, quedarse sin saliva, recibir sin dar. Aceptar que te lleven, sin saber que estas siendo conducido.
Hacer sexo contigo, es llegar a amarte, engañado desde el principio, es entregarse al deseo que buscas de la otra parte,  que provocas como inigualable amante, pero sin ser amado en realidad en tus profundos deseos.
Conocerte es empezar a no saber nada de ti. Buscarte, es perderse en un bosque, en una selva, en un lugar sin sentido, y llegar a sentir a la vez que el cuerpo arde, que la piel se estremece por que tus labios la están tocando, al encuentro de un laberinto del cual no se sale.
¿Que será descubrirte?  Cual será esa sensación, ¿terrorífica, desconcertante, amable, abstracta, inverosímil? ¿Será salir de un mal sueño, de una falsa esperanza?  Me lo pregunto porque no llegue a estar dentro, dentro de ese otro plano, de ese otro mundo que es penetrar en el abismo “de ser uno en la forma de dos”, del interior de tus entrañas, de ese templo místico que debe ser tu cuerpo, que es tu espíritu.
Es tan profunda, con tanto sentimiento, con tanta fuerza en lo que desea, que me recuerda a la tierra, a la madre. A esa madre que se desparrama por el infinito deseando encontrar al hijo que aún no llego.  A esa madre que ve la foto de un niño y se extrémese. Que grita. Que suspira. Que empieza a cambiar de actitud, y deja su papel, y comienza a ser mujer, empezó a ser ella misma.  Empezó a salir la no actriz, la mujer, la madre, la señora, la cómplice, esa amiga. A partir de ese momento, ya no era la dama del truco – trato, la hechicera de flujos, de bálsamos, masajes, cremas, y caricias. A partir de ese instante se veía a la tierra, al planeta tomando su imagen desde fuera, desde el espacio lleno de estrellas, pero a la vez ancestral, en la imagen misma de una mujer de siempre, desde que el mundo es mundo, desde que nuestra especie es como tal, era la madre que lleva en su interior la otra semilla, era el instinto hecho realidad en su expresión”.

viernes, 21 de septiembre de 2012

LA MAGIA DE JULIO IGLESIAS



Es verdad que a Julio Iglesias no se le respeta como uno de los más grandes de la canción. La gran pena es que en el resto del mundo si que se le toma en serio. Nadie como el escribió al amor, a la pena de un adiós que merecía la pena. No le hicieron falta aspavientos en el escenario. Ni te tengo ni te olvido. Me olvide de vivir. No me vuelvo a enamorar. No tuvo que saltar, y ponerse loca desatada entre aspavientos, como su paralelo dentro del tipo de cantantes de la época, como si que lo hacia Rafael.
Si sus letras llegan a la mujer de siempre es porque tocan el fondo de la interesada, ese que tantas veces reivindican a sus parejas. Con un gesto, con una caricia, con un sentimiento. Cariños para dar, casi siempre a hombres que no saben apreciarlas. Ni ver si quiera el fondo que guardan dentro de su alma. No poder seguir contigo, ni poder vivir sin ti. Esas frases cuyo significado tan bien conocen las mujeres. Mensajes cifrados para ellas que quedan para la eternidad. Querer y perder. Mujeres que siempre estuvieron solas, aunque seguían casadas, al lado de una sombra llena de desprecio. Canciones que les enseñaron lo que querían encontrarse algún día y nunca lo consiguieron. La música les enseño lo caro de ser feliz, si el precio es el dolor.
Con Julio Iglesias descubrimos muchos hombres lo sencillo del destino. Lo cruel de una mentira, cuando se ama por amar, que el amor se hace rutina. Con Julio supimos muchos hombres cual es el dolor de una mujer, lo que esconden dentro de su amor, supimos de sus sueños, aprendimos con sus inquietudes, descubrimos amanecer abrazados a sus cuerpos y darle el valor al momento. Llegamos a ver el baúl sin fondo de sus corazones repletos de inquietudes. Sus miles de sentimientos que guardaban desde hace tanto, desde el silencio, necesitaba que le dijeras, te quiero, de veras, aunque ella ya lo supiera. Que las mujeres piensan en el destino que no les haga esperar. Su tiempo es igualmente oro. Ponerse solo un poquito en su lugar y escucharlas es más que regalarle flores. Son distintas porque sienten sin límites, en ocasiones demasiado.
Igualmente enseñan sus letras, algo que desgraciadamente pasa desapercibido para muchos hombres que son amados. Sus líos, sus misterios, las auto preguntas que se realizan a si mismas. Que a una mujer le gusta beber en las fuentes del placer, hasta comprender que no era a el a quien amaba, locuras solo por ellas, las que no tuvieron. Más ese tiempo que perdió ha de servirle alguna vez cuando se cure su herida.
Con sus canciones descubrí tantas y tantas cosas del amor. Que es mejor querer y después perder, que nunca haber querido. Aprender que un abrazo es descubrir que te pueden querer igual que ayer, como la primera vez. Que si ella algún día se va, se llevará de un solo momento la eternidad, que no habrá ya nada, las sombras serán tus compañeras, si se va. Rememorar y actuar. Con Julio se descubren mundos nuevos. Como una mujer no descansa por un poco de su atención, por un trozo de su vida, por un beso nada más, por un roce de su boca, cualquier felicidad seria poca por un poco de su amor. Pensar ser las dueñas de sus besos, y tener sus caricias. Es bello imaginar como sería engañar al corazón con la mentira, solo por un poco de su amor.
Cuando ha alguien que nos enseña estas cosas en sus canciones y apenas sale en los medios es que no se le valora y encima, para colmo es nuestro, Español. Siempre iba presumiendo por el mundo, en China, Japón, como si fuera la Conquinchina. Cosa que no hacia Rafael y aquí nos hemos vuelto locos con el.
¿Quien ha explicado mejor al amor? Pues no solo son palabras que se dicen al asar que se dicen sin pensar, al sonreír, al abrazar. Se va buscando a quien amar, y cuando llega, llega tarde porque ya hay alguien en su lugar. El amor no sabe de fronteras, de distancias, ni lugar, no tiene edad puede llegar. Cada día más necesito saber de ti y luchar los dos por el mismo amor más y más.
Esas cosas, son las que más valora una mujer, sin modas, las de siempre. Ellas necesitan cada día más saber de ti. Tenerte a ti. Pocos les preguntan de alguna manera cosas como estas: ¿Preguntas si te quiero de verdad? ¿Si en la distancia necesito tu cariño? Si me preguntas yo te quiero contestar que para mí, eres el sueño más querido.
¿Que cuesta decirle esto alguna vez a la mujer que te ama?
El amor no son palabras que se dicen al azar, sin pensar, sino que se dicen al sonreír, al abrazar. Tú me hablabas del amor y yo aun podía sonreír y ahora te alejas de mí. Le he pedido al silencio que me hable de ti, he vagado en la noche, queriéndote oír, y al murmullo del viento le he oído decir tu nombre, GWENDOLYNE...
Ellas necesitan oír estas palabras alguna vez. Por eso quizás el mundo gira y gira, y sigue con sabia nueva, la que llevan en sus entrañas, en su mente, en su sentir.
Ellas son mágicas en estos momentos, y solo como ellas podemos descubrir un nuevo sentir, un sonido nuevo en el mundo, el que nos pertenece a todos pero solo lo transmiten ellas.
Ahora se, si fuera mujer, porque me enamoraría de un hombre que pensara así. Con la magia de Julio Iglesias...

miércoles, 12 de septiembre de 2012

Ayer tuve un sueño a lo Luther King



 Los niños vivían la era NINI, ni estudian ni trabajan. A un tal Rajoy le dio por subir hasta hacer pipi en la bañera. Las niñas ya no querían ser princesas, sino protagonistas de Sálvame o vivir una tórrida aventurilla en el Gran Hermano. Iba a la playa y había bandera negra. ¡Que vienen los piratas del Caribe de Carruana, peligro el Peñón podría tener bases secretas de marcianos! La vecinita de enfrente viste a lo años 60, vuelven a la moda, si se fueron alguna vez, y para colmo es rubia, con minifalda, piernas de auto-vía al infierno, y otras cosas de....
Ayer tuve un sueño, los comunistas volvían a arrasar lo que no era suyo, y a cogerle manía a la duquesa de Alva. Una monjita del sagrado corazón tocaba en los comedores de caritas diocesana música rock dejando en el paro a los Iron Maiden.  Sus majestades creaban una pagina Web nueva, pero ninguno se ve ya con Maribel ni para tomar un café, ni con Mona Lisa para visitar el museo del Prado. Ya ni la CIA tiene guión, el eje del mal es Kiko Matamoros y una tal Carmele Marchante, falta el Mariñas para terminar de formar los Cuatro Jinetes del Apocalipsis. Hasta Pedro Almodóvar hace dramas en blanco y negro, el rojo putón se marchito en el armario, pues ya nadie entra en el, todos están fuera con Dámaso, un ex-gran hermano, cantando coplas junto a Manolo Escobar. Soñé que era una chica Almodóvar con Tacones Lejanos. ¿Que he hecho yo para merecer esto? Para vivir en estos tiempos “Los Dioses deben de estar: Locos, Locos, Locos”. La salida de este laberinto es imposible siempre entre impulsos distintos, la ley del deseo se marchito hace tiempo entre monstruos nuevos. Los horizontes de grandeza están en un plató de tele 5. Los andaluces progresistas se quejan del imperialismo insufrible del PP y ellos llevan más de 32 años en el poder, no se les va ni con agua caliente los ERES, y aquí solo hay miradas para otro lado como las del caso Gürtel. Las Mil y una noches, no las cuenta ya Sherezade, sino un tal Jorge Javier por las tardes y en Sálvame de Lux los viernes por la noche, con el los chicos si que quieren ser princesas, ellas se lo dejan a ellos, traslado de poderes. Dicen que la próxima canción del verano que acaba será “No me gusta trabajar” eso para los de la oposición que parece que tienen otro sueño, con la que esta cayendo. Hollande es mucho para ellos, pues de políticas de la vieja guardia de izquierdas no se ve ni un resquicio del pasado que al PSOE tanto le gusta. Para ellos Largo Caballero era un angelito de las Checas, un chico que pasaba por allí, como el que no quiere la cosa. La vieja Republica nunca morirá en sus miras políticas, el reflejo de Negrín queda patente en Rubalcaba, el último delfín que nada entre el caos socialista. Mientras la republica de Robespierre se auto despescueza así misma en la memoria de la guillotina, muere para siempre con Hollande, pues con el la evasión de impuestos no existe, los nobles no los señalan con el dedo sino con el fisco, se reparte la riqueza sin violencia, y todos en Francia son más iguales. El presidente francés afeita a lo Fígaro, la yugular de los poderosos, a las grandes fortunas les pasa revista, mientras que Zapatero daba más que miguitas de pan a los banqueros y a los empresarios les regalaba el chalet de la Moraleja. El botín de guerra no era para el pueblo, un bien público, sino para Botín el banquero Emilio, “El Banquero Rojo”, intimo amigo del socialismo español. Los cuñados también quedan en casa, dirigentes jesuitas y demás bufones de la mafia, rescoldos hoy de Bildu.
Ayer tuve un sueño, y me gustó despertar de el.

miércoles, 29 de agosto de 2012

Superaciones: “Capacidades Distintas”. Argentina nos enseña.


De vez en cuando me da por mirar la prensa Argentina, Clarín, La Nación, y alguno más. Este incipiente interés hacia todo lo Argentino, luego reforzado con el paso del tiempo, me hace seguir las peculiaridades, en ocasiones chocantes y llamativas tras lo dispar de su cultura con la nuestra. Hace dos años conocí a una mujer de Buenos Aires, maravillosa, que tras un arrebato intenso de la pasión, vio como su vida se trasladaba a Córdoba, España. No solo me cautivo su personalidad, su formación y aprendizaje en el transcurso de su vida, es psicóloga, empresaria y algunas cosas más. Disciplinada al máximo, luchadora como el que más. Desde el primer día que la conocí me llamo tanto la atención. Instruida, cultivaba en experiencias por bien sembradas. Embelesaba a tal extremo con su acento, con sus cualidades como persona, que acabe enfrascado por su cultura, su estilo y clase ante la vida. Eso desemboco en curiosidades y seguimientos continuos del pensamiento y costumbres del pueblo argentino.
Todo esto viene en relación respecto a la inocencia mágica, nobleza humana que guardan ciertos pueblos por muy grandes e inteligentes que sean. Ocasionalmente pillines con lo ajeno. Que se lo pregunten a las petroleras, pero eso es tema de otro costal. Aun así, hay puntos y aspectos llenos de valores que en España me da la sensación ya perdimos hace tiempo. Virtudes que dejamos de lado, o nunca hemos tenido en nuestro espíritu como pueblo. Siempre nos falto el coraje a defender lo justo, ha sacar provecho de las cosas desde los principios morales. Furias propias de caracteres determinados. La pasión e intensidad hacia la vida, la audacia de los intrépidos. Cualidades efectivas que dejamos de lado en Europa hace muchos años y que los argentinos aun conservan.
Ojeando el diario “La Nación” (Argentina) hace unos días, me llamo la atención un artículo dedicado a Pablo Pineda, el encabezado decía así: “Primer licenciado europeo con síndrome de Down”.
El articulo en cuestión trata sobre las nuevas generaciones de jóvenes con este síndrome, a la vez que se desarrolla y se amplía en una entrevista. Es cierto que en España también se le valora, y con justicia. El diario “El País” es quizás el que más se ha dedicado en sus espacios a este señor, aunque no con ese toque explicativo de sus mayores méritos desde la buena ética que posee dicha persona. Refiriéndose a su progreso, desarrollan entre línea y línea, con gran frescura, ese toque de seducción y encanto único de los bonaerenses. Descifran desde claves de conducta, dignas de ser observadas. Pasando por explicar el origen genético y a lo que conlleva. Hacia las limitaciones que les puedan ser acarreadas a la hora del desarrollo físico e intelectual de los mismos.
En la entrevista, Pablo Pineda se expresa como los ángeles, catedrático experto en el saber. Introduciendo remaches abre mentes, como: “No existen personas discapacitadas sino personas con capacidades distintas”. Quizás nos lleve ventaja a muchos, pero con el sudor de su frente, posiblemente con más esfuerzo que otros. Se lo ha ganado, no solo por ser licenciado en magisterio, quedándole cuatro asignaturas para acabar la titulación de Pedagogía. Esta en el grupo de personas que nos enseña tras su superación, campos nuevos hacia donde dirigir de forma eficiente la mirada. Nos enseña que la sociedad debe evolucionar hacia las personas, no solo con este síndrome, sino, con las discapacidades que los encontremos, sean del tipo que sean. Fomentarles sus capacidades propias. Activarlos adecuadamente para que tomen intereses adecuados a una posible independencia. Que aspiren a superarse día a día, dentro de los parámetros que nos permitan sus limitaciones. Igualmente apreciar más las investigaciones adaptadas a ellos, las que nos permitan y nos dejen avanzar hacia un mejor futuro para todos.
Cuando el articulo esta tratado de esta manera, veo el toque singular del porteño. Llega sigiloso a paso de tango, un pie tras el otro y al giro sobre si mismo. Toda una filosofía de las artes, cómplices y mágicas, amantes inseparables del saber transmitir. Me refiero a como le dan ese aliño capital, tan personal hacia aspectos tan transcendentes e importantes, que lo convierten más esencial aun, aplicando la metafísica dentro de la metáfora. Virajes del pensamiento inesperados, pero tan agradables al final, con tan buen sabor de boca. Cada uno que lo lea encontrara quizás una explicación distinta, pero la comprensión acaba en contornos de poesía. Miren un posible resultado a todo esto, en el apartado comentarios, tras la entrevista a Pablo Pineda: “Una prueba viva de que el espíritu no se enferma, y de que puede mucho más de lo que creemos”.
Hay muchos más comentarios. Interesantes todos, por algo son los reyes del auto-análisis- psicológico. Algunos tocan sensibilidades totalmente borradas aquí, es mejor, así las conciencias no son tocadas y analizadas. Una es cuando tratan: “Si fuera por los abortistas no hubiéramos conocido a Pablo”. Muy posiblemente, si la filosofía del aborto que nos quieren meter triunfara, acabarían por no nacer ilustres pensadores que por un síndrome como este, parece que no deben nacer. ¡Que aguante su carga otra! Pablo vive con su madre y después de tantos años siguen admirándose mutuamente. ¿Quien le iba a decir hace 37 años atrás a su familia, que llegaría tan lejos y con tanto que dar a otros para aprender incluso de su sabiduría? Cuando nació Pablo, el síndrome de Down no dejaba excepciones, ni se planteaba la humanidad de las capacidades distintas. Esa es una razón del no al aborto. Si no hubiesen nacido por sus discapacidades, no hubiésemos progresado. En la actualidad, no tendríamos el presente deseado. El que nos proporcionan seres tan maravillosos como Pablo. Avances científicos que cuentan, ayudan a canalizar y acoplar mejor las capacidades cognitivas del aprendizaje de muchas personas con discapacidades. Adelantos que solo hace unos años, no tantos, eran impensables. Por eso se me vienen a la cabeza las madres que tras realizar un estudio del embarazo se preguntan: “¡Pobre chico, hay que obligarlo a vivir así! ¡Mejor abortarlo!”
Podríamos preguntarnos igualmente, que si hay muchas personas, chicos y niños como Pablo de los que no nos esperábamos ningún posible avance en sus capacidades, y con el tiempo progresan, porque no hacerlo con los que vienen al mundo en un estado mucho peor. De los que hoy día solo vemos una carga para si mismos y para sus familias. Oportunidad que ha tenido Pablo y otros como Karen Gaffney diplomada en magisterio, primera persona Down en cruzar 14 kilómetros del lago Tahoe. Si ciertas leyes del aborto triunfaran, con las políticas de Zapatero, afectarían a muchos discapacitados, no podrían tener su oportunidad, pues no les dejarían nacer. Con los tiempos, y con paciencia hay soluciones en este sentido. Soluciones para el bien de todos, también para sus madres. Muchas dentro de unos años, podrían compartir experiencias al lado de sus hijos con discapacidades, sin dejar de admirarse el uno al otro, tras la lucha común. Seguro que entonces, al igual que la madre de Pablo, no se arrepentirían, aunque al principio, posiblemente al igual que ella, no vieran ningún futuro adecuado para el.
Aquí quien les escribe, le diagnosticaron siendo casi un bebe aun, cerebro vago, déficit de atención, y alguna cosa más que me reservo para mi. Lo de cerebro vago ha ver como me lo como, eso es otra. A mis más de cuarenta años, ni por asomo llego al nivel conseguido a base de su esfuerzo, como si lo ha conseguido Pablo. Aunque pueda parecer extraño para algunos de estas arenas, para otros, seguro que no, pues no soy adivino pero los veo venir. Seguro que comentaran, con su típica mala hiel que si ya se lo olían, etc, etc. Esos progresistas que no les gusta que otros pensemos y opinemos distinto a ellos. Les pegan un empujón a una cajera del supermercado y no hacen nada. Lo hemos observado mal y con demagogia, claro, más de lo mismo. Eso solo para los señoritos de palacio, del cortijo y demás, como siempre. Si por ellos fuera, para estos progresistas, estas leyes del aborto vienen ni que pintadas para que no nazcan seres como yo, por ejemplo, así, ancha es Castilla. Que nadie les refiera algo que no va con sus ideologías. Cosa de la que estoy en contra, la diversidad de opinión y el respeto a todos, piensen y digan lo que digan, es la base del verdadero progreso. Pues lo que a ti no te gusta, o le parezca una barbaridad, a lo mejor no me gusta a mi, y viceversa. Luego con llamarme: “subnormal de no se que, aborto de mono, cuanto loco que escribe por estas arenas”, pues esta bien dicho para ellos. Cosa que de cierta manera no deja de estar mal.
Las personas normalmente olvidan analizar a los demás, pues creen que ya tienen suficiente con sus propias vidas. No ven en el mundo de las deficiencias en su totalidad, ya que hay muchos más seres humanos, que sin tener ciertos síndromes, no llegan por si solos a superar lo más cotidiano. Poniéndole el mismo esfuerzo que pone Pablo, pues el ha tenido la suerte de que se le ha llevado por un camino adecuado. Luego están los grados posibles dentro de estas enfermedades, las hay más o menos profundas. Sus padres, se interesaran por el en todos los sentidos. No esperaban que llegará a la universidad, pero si querían que estuviera en contacto con la gente y fuera a las mismas escuelas de sus hermanos. Su madre fue ha hablar con el director del instituto, (como siempre las madres, la mayoría están siempre hay, sacando la cara y dando el alma por sus hijos, eso es así) aunque consiguió el visto bueno del director no el de algunos profesores que se opusieron, pero como Pablo cuenta en la entrevista, se los termino ganando.
En el proceso de la vida, refiriéndome de ciertas personas con discapacidades, llevar escrito en el rostro que hay algo que no funciona con la normalidad adecuada, puede ser contraproducente o puede venir en cierto modo bien. Depende el ambiente con el que des o te encuentres. ¿Pero y no dar ningún síntoma de que algo falla y no te permite progresar adecuadamente, desde el principio de tus días, que nadie se de cuenta, y más en los años setenta?
Recuerdo que en esa década, había pocos avances aún. Era un niño como otro cualquiera, con el inconveniente que parecía que no estudiaba, o no me daba la gana de estudiar. Gran mal para mí, para mis orejas, patillas y bollos en la cabeza. Delicados y humanos, por no decir sádicos hermanos de La Salle, profesores y demás perturbados, que disfrutaban proporcionando a diestro y siniestro capón por aquí, tirón de patillas con brotes de sangre, por allá.
Luego venían los primos, la familia tan querida. Recuerdo que visitaba con mi madre a una tía mía, y nada más entrar les decía a sus hijos que estudiaban en la cocina: “Seguir estudiando que viene Falete, el orejas de burro. El no será nada en la vida y vosotros si”. Si es que encima todo se te junta...
Otro primo de mi edad, compañero de juegos inseparable, me refirió una vez, con la dureza e inocencia de los críos, algo que se me quedo a presión de plancha en acero fundido sobre mis tripas de por vida: “Falete tu no eres tonto, es que no eres constante y además eres un vago profundo”. Ahora se tras los años que tenía que haberme dicho: “un cerebro vago profundo” para estar más en lo cierto.
A los seis años mis padres pusieron al psiquiatra en mi vida. Algo tenía que pasarle al niño, eso no era normal y efectivamente algo pasaba. Ciertos retrasos, no tenían tratamiento alguno, se sabían o sospechaban de su existencia, pero no había solución. Con más de cuarenta años me enteré por boca de mi madre que tendría para siempre ciertos límites, con los que ya había pagado con creces en la vida, en cierta manera sin comerlo ni beberlo. En esos años, si se podía tapar mejor, era una desgracia para determinadas personas tener un hijo así, un deshonor que era mejor tapar por el bien de esa familia y más, sino se sabía lo suficiente sobre el problema del retraso para el aprendizaje. Los contratiempos de un cerebro perezoso, que si salía, debía de ser únicamente desde el propio autocontrol del interesado, derivaban en no poder retener y procesar adecuadamente las explicaciones del profesor, para los demás, solo cierta vagancia. Acabar aburriéndote en clase tras esas secuelas o patologías, sería lo más lógico. Mirar hacia la ventana, disfrutando de los cambios estacionales, el más bello de los sosiegos. Observar como llegaba la primavera, o como se caían las hojas de los árboles, residía desde el fundamento vandálico propio de la naturaleza del niño. Ese puñetero que les robaba el dinero a sus padres, pues estudiaba en un colegio caro. El tutor siempre estaría hay para recordárselo. Para cogerlo de las solapas de la camisa, sacarle la cabeza por la ventana, y amenazarle con tirarlo desde el segundo piso, si volvía a catear en matemáticas. Nunca nadie se paró a pensar que ese niño querría en algún momento de su vida ser como los demás compañeros, ellos si prosperaban en sus estudios, jamás repetirían curso, y no les esperaba el castigo tras castigo interminable por los muy deficientes. Un ser, que quizás querría más que nadie, el fin de esos días grises tras llegar a casa. Sacar una buena nota para sentirse un igual, como sus colegas de clase. Dar esa satisfacción a sus padres, verlos orgullosos, pues pensaba que ya les tocaba, como si podían hacer sus amigos. El que se pasaba horas delante un libro que solo tenía letras que se agolpaban en una ininteligible e indescifrable explicación sin sentido. Recuerdo también que me sentía en muchas ocasiones como el apestado. Cuando había trabajos de grupos, tardes de cartulinas, fotos a recortar, partes de periódicos, revistas, ilustraciones a pegar en el mural con mucho cuidado. Esos distraídos y novedosos días, se volvían terribles. Al tocar la casa de uno de tus compañeros para realizar el trabajo de clase, y al verte mayor, los padres de estos humillaban sin importarles ese ser que tenían delante, pues eras mayor de edad a sus hijos: “¡Elegir bien a los del grupo! ¡Mira que juntarte con un fracasado repetidor!”
Menos mal que los escritos, depararan pequeñas maravillas, agolpadas en frases, una a una, formando al fin, un universo lleno de ilusión. Como el que me proporcionan estos desiertos de arena. Algunos seres maravillosos que en sus comentarios, proporcionan quizás sin saberlo, la chispa de la esperanza. Otros con sus críticas, el anhelo del aprendizaje tras la caída. La de poder entretenerlos tras dejar los posts que escribo. Soltar la esencia de unas palabras al viento. Encuentros con respuesta, los comentarios de los lectores. Sentimientos útiles, no hay mejor dicha que esa, sobre todo cuando siempre has sido un ser improductivo, falto de herramientas para poder dar a los demás. Sentirse útil.
En definitiva, Pablo me enseño, con menos años, algo nuevo, o quizás olvidado para mi y para muchos. Su vida es un ejemplo lleno de virtudes. Reflejarse en el debe ser la lucha de muchos, sus valores máximos: La fuerza de voluntad, decisión de hacer y realizar. Solo tuvo una constante a su favor, la sociedad que lo envolvió tenía más abierta la mente para incorporarlo a la lucha, en medio de la selva, apoyarlo a salir de la jungla y bien parado. No llevarlo puesto en el carnet de identidad, ha sido quedar como farsante. Engaña papas, profesores, topos y antisociales. Ojala llegue el día en que todos podamos entrar en la mente de los otros, de los que no comprenden a estos seres humanos. Casos donde mejor es mirar para otro sitio. También ellos querrán triunfar en la vida, y no saben como. Estoy seguro que llegará ese día en que consigamos tener más Pablos Pineda, incluso sin este síndrome. Personas marginadas que no sabiendo ni ellos mismos el porque de sus males, se les niega la credibilidad, y acaban apartados por la sociedad como si fueran bichos raros.
Igualmente gracias a la forma de expresión de los argentinos, pocos como ellos escriben en prensa. Sus ideas tienen esa pizca alimenticia del alma. Su sabia nueva recuerda a la tan anclada Europa, en sus escasas miras y falta de avance hacia los valores nuevos, porque no, en definitiva, los que se renuevan a sí mismos con entereza y atrevimiento.

martes, 28 de agosto de 2012

Oscuridad en "Las Quemadillas"


Hoy al levantarme he ido a desayunar antes de entrar a trabajar y viendo el diario de mi ciudad, Córdoba, se me agria el café y las tostadas, y de que manera, nunca me había sentado tan mal la primera entrada alimenticia del día. El titular del diario es el siguiente: “La investigación da un giro inesperado” “Otro informe apunta a que Bretón mato e incinero a sus hijos”.
Lo primero que se me pasa por la cabeza es si el infierno no estará en este mundo, si el verdadero y único mal esta entre nosotros. El dolor se me transmite por mi cuerpo solo con pensar en lo que leo. Primero por los niños, luego por su madre. La que sigue en ese infierno en este mundo, lamentablemente es su pobre madre, ya que el asesino debe de ser peor que el diablo que nos presentan, y si existe debe de ser uno de sus mejores compinches, un hijo predilecto del mal pues el horror supera todo lo imaginable.
Otra de las cosas que se me pasan por la cabeza es el dolor de esa madre. ¿Quien o que podrá consolarla? Se que lo que escribo no es del agrado de ser leído por nadie. ¿Pero no habrá que pararse a pensar en los demás un pequeño momento del día ante estos hechos? La empatía hacia los demás es necesaria, pues es un motor de vida humana que nos hace progresar en el mundo, el remedio a no aniquilarnos los unos a los otros. ¿Aunque como ponerse en el lugar de esa madre que hoy sufre? ¿Quien puede decir que la entiende desde su dolor, si es un dolor que no tiene límites? Nadie puede decir que la entiende, pues hay que estar en estos casos en su pellejo, y ese es el peor que le puede pasar a un ser humano ya sea padre o madre.
Luego esta el presunto culpable, hasta que no se tenga pruebas del ADN, la línea de la investigación lleva a un horno crematorio donde los cuerpos fueron calcinados en una plancha metálica con ladrillos. Después se cree que parte de los restos fueron arrojados a un contenedor. Según la prensa en el maletero del coche de este presunto, se encontraron somníferos, cintas aislantes, cuerdas y un cuchillo. Todo minuciosamente pensado por una mente no solo maléfica, sino retorcida. También esta que el presunto culpable puede tener un coeficiente de inteligencia según los expertos muy superior a la media de la población. Esto me lleva ha hacerme preguntas sin fin. ¿Esta bien regulado el código penal, la justicia, es necesaria una reforma penal? Un ser al parecer que hace algo así con sus hijos no puede tener entrañas. ¿Cuando cumpla la pena, que, más de lo mismo? Si se carece de conciencia, no podrá estar a sus anchas por el mundo, pues es un peligro manifiesto para los que le rodean. ¿Si esto pasa con sus hijos, que les puede pasar a los de otro, con los que este individuo pueda creer que le debe algo personal? Mejor que un ser así se pudra en la cárcel para el bien de todos.
Llevo todo el día que no puedo quitarme algo así de la cabeza. Es difícil pensar y reflexionar al respecto. ¿Y sin darnos cuenta todos podríamos ser un monstruo en un momento dado? El mal a día de hoy con estos hechos da a entender que no tiene límites. Para colmo encuentro una palabra del sitio donde quizás se comete el asesinato, que me hace pensar en una ironía diabólica de destino, pues este lugar recibe el nombre de: “Las Quemadillas” a las afueras de Córdoba. ¿Será cosa pensada desde el principio, por el mismísimo diablo? Quizás sea una coincidencia, posiblemente, pero a medida que uno junta y ajusta dato por dato de todo esto, desde el principio a forma de puzzle, se encuentra una imagen de lo más macabra del mismo, como si fuera obra de alguien superior al hombre y que disfruta viéndolo sufrir.
Pido disculpas para quien se haya sentido molesto con este texto, este comentario, sobre lo que he visto en el diario de hoy. Pero pensaba que reflexionar sobre las atrocidades que nos depara este universo es bueno analizarlas de vez en cuando, desde otros puntos de vista. ¿Si el hacernos preguntas sobre lo que no se puede comprender igualmente, es humano, o no lo es? Ver que en mi ciudad pueden pasar estas cosas me deprime aun más, pues me hace discurrir, hacerme ideas falsas, a la vez que verdaderas, no encontrar una respuesta, sobre si mi tierra es una tierra de monstruos, o si los monstruos salen de donde menos te lo esperas. ¿Si se mama de la tierra en donde uno vive, o se bebe de su madre, de sus hermanos, del pueblo, de donde? ¿Como se ancla y hecha raíces el odio sin límites? ¿Es de la hostilidad de esa tierra de donde provienen sus gentes? Si fuera esa la respuesta me sentiría sucio, inmoral y ruin. Tengo un nudo en la garganta, quizás muchos lo tengan a día de hoy. He ido un momento al servicio y me encierro en el a descargar mis sucias lagrimas, pues se me desborda la capacidad después de pensar, no poder entender o asimilar tanto mal, me crea un desconsuelo y agobio enorme. ¿Como apoyar a esa familia que lleva meses y meses sufriendo esto? Quizás el tiempo ante esta catástrofe, no importe tanto, pero y los días de incertidumbre que lleva a sus espaldas esa madre. ¿Nos paramos por un solo segundo, el segundo tras segundo que ella pasa, de lo que lleva ya esa criatura? ¿Es mejor mirar a otro lado y no pararse a pensar, pues no te ha pasado a ti? No, no creo que esa sea una buena idea. Como he dicho antes, la empatía no es martirizarse a uno mismo, es pararse a ver lo que pasa a nuestro alrededor, y es lo único que podemos hacer por el momento, sentirnos un poco más humanos, estando y apoyando como podamos a esas personas que les ha tocado directamente, en primera línea.
Mi pesar no solo a su familia, sino a los onubenses, pues la madre es de allí, y cordobeses que lo han vivido más de cerca, a todos los de este país, y de todas las partes de este mundo que han sabido al respecto. Ojala llegue el día en que los seres humanos pensemos en el prójimo un poco más, por mucho daño que creamos que nos hicieron. Pero otra incomprensión total, ¿que daño le hicieron sus hijos, cual, unas criaturas de tan corta edad, con toda una vida por delante? ¿Como ponerse en el lugar del presunto asesino? Sería imposible, y si alguien puede es otro mal nacido, seguro, y es una afirmación. Solo leyendo cosas que inquietan, informándonos y reflexionando, podemos acercarnos algo a los demás y a nosotros mismos, pues quizás sea la única manera de dejar el mal humano, ese que igualmente pertenece a nuestro pesar, al de nuestro genero diferencial con otras especies. Aunque ni las hienas posiblemente, hagan semejantes atrocidades.
De nuevo lo siento, pero hoy aunque es un día con sol en Andalucía esta nublado para muchos. En Córdoba es sentirse en el horno del verano, lo máximo con Exija, de esta región, sino, de Europa, por sus altas temperaturas. Quizás todo sea como ese puzzle, que encajen piezas con sus piezas correspondientes, todo se iba presagiando, pues hace menos de un mes, aproximadamente cogimos los 59 grados, hay fotos que lo demuestran. Una ciudad que es un horno, quizás un lugar donde estas calderas sean propicias para que sucedan tales hechos, un sitio donde el propio diablo no se tenga que poner una cazadora, si el infierno es como lo cuentan. Un pueblo donde renacen los escombros de lo quemado, de donde esa misma palabra toma sentido irónico. Por algún motivo, vuelve la sátira punzante y mordaz, retorcida, a la memoria, de entre sus propios artistas, naturales de tal sitio, como Góngora que en nuestros tiempos cualquiera lo entiende, a no ser que seas cultísimo o quizás rarísimo. Como se lo pasaba el tío dándole caña como el canal de Intereconomía a la izquierda de nuestros tiempos. Al pobre o no tan humilde Quevedo con sus versos, su mayor enemigo. ¿Será que donde el tiempo se muestre cruel al contacto con su tierra, transforme a la persona que habita en ella, se vuelva más brutal, inhumano a la vez? El Cordobés de por si, tiene ya fama de seco, de señorito, el que más posiblemente, de toda esta alegre y maravillosa región, Andalucía, y lo dice un cordobés. Mejor no hacerme caso, aunque no mirar hacia el otro lado, el más cómodo en un día tan triste como el de hoy, pues las preguntas no tienen respuesta, y los momentos que nos esperan, horribles y oscuros, tras saber de tan trágico e incomprensible suceso, no cesarán asta que no haya un culpable. Quizás el ser más horrible que pueda existir sobre la faz de la tierra, pues ya que Zeus tenía un motivo más que indescifrable, este de los niños de Córdoba, es más que ininteligible, como pueda ser el de Zeus devorando a sus propios hijos.